La descripción inicial del síndrome de West fue en 1841 por el Dr. William James West, desde ese momento a la fecha la triada clásica se ha mantenido: espasmos infantiles, hipsarritmia y arresto (o regresión) del desarrollo, aun así nuevos y relevantes avances se han hecho en esta enfermedad:

  1. Se han identificado múltiples etiologías del síndrome de West o síndrome de espasmos infantiles: estructurales, infecciosas, metabólicas, inmunologías o genéticas, sin embargo aun así en muchas ocasiones continúa siendo difícil encontrar la causa.
  2. Aproximadamente en el 15% de los pacientes sin etología identificada pueden tener un desarrollo psicomotor normal.
  3. Uno de los campos que han ido incrementando son los hallazgos genéticos: Actualmente existen mas de 34 genes reconocidos como causantes de espasmos epilépticos.
  4. Reconocer los espasmos epilépticos lo más pronto posible es importante para asegurar un tratamiento temprano. Una vez hecho el diagnostico existen varias alternativas de tratamiento: Entre los que se encuentran el uso de esteroides, ACTH o Vigabatrina, así como otras terapias alternativas como la piridoxina, dieta cetogénica, fármacos antiepilépticos, o cirugía cuando se encuentra un sitio de inicio de las crisis.
  5. Es importante reconocer que con el incremento en los hallazgos de etiologías genéticas se espera desarrollar nuevos tratamientos, actualmente se encuentran en estudio el uso de everolimus, memantina y retigabina para etiologías genéticas especificas

Fuente: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7655587/#!po=10.2273

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