Alguna vez, mi madre me platicó de un texto que cayó en sus ojos de lectora voraz hace poco, donde se explicaba que existen personas capaces de observar y procesar el mundo de una manera muy diferente al común denominador. De ahí que se explique la genialidad en diferentes ramas de la evolución humana: arte, ciencia, religión, etcétera. Una de las personas que relucían en este texto, era precisamente Mozart (o Joannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart que era su nombre completo), Músico prodigio Austriaco. Maestro del Clasicismo, pianista, compositor y director de orquesta, alumno del también famoso Johann Christian Bach.

Estudiado por muchos círculos, la obra de Mozart no deja de admirarnos y desde finales del siglo XX, también ha llamado la atención de la medicina. Es así que surge el término “Efecto Mozart” en el terreno de la neurología. El escuchar su obra, entre tras cosas, se ha utilizado en pacientes con epilepsia, reportándose un impacto positivo en los pacientes pediátricos y adultos (disminución de crisis y recurrencias). Esto se basa en los principios del método Tomatis.

Se ha observado que en particular la composición “sonata para dos pianos en Do y Re mayor K 448” de W. A. Mozart, es una obra con tintes de genialidad, la escribió en tres movimientos con una forma estrictamente Allegro, una presentación que daría junto con su amigo, el pianista. Formalmente hablando, es la única pieza compuesta por Mozart para dos pianos exclusivamente. Con dos melodías entrecruzadas a la perfección, ensamblando una sola melodía además de cadencias simultáneas, pero no idénticas. Se ha descrito otra melodía que llega a tener este efecto, se trata de una obra del medico griego Yanni, llamada “Acroyali/Standing In Motion” y esto se debe a que comparte muchas características con la sonata de Mozart.

El estudio médico, describe el método para poder usar la melodía como prescripción, ellos mencionan que se requiere filtrar la versión original a través de un dispositivo que seleccione las frecuencias altas (>3000 Hz) para que el paciente la escuché 2 horas al día por 15 días, sin suspender su tratamiento anticonvulsivante. Este grupo medico reporta resultados prometedores y sorprendentes con este esquema.

Referencias bibliográficas:

http://www.sound-remedies.com/draltom.html

Mozart’s music in children with drug-refractory epileptic encephalopathies. Coppola Giangennaro, et al. Epilepsy & Behavior , Volume 50 , 18 – 22.

Enlaces externos:

Mozart  “sonata para dos pianos K 448” https://www.youtube.com/watch?v=tT9gT5bqi6Y

Yanni Acroyali/Standing in motion” https://www.youtube.com/watch?v=3HIFbUBv9M4

Autor: JPMA

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