Depresión y epilepsia:

La depresión es uno de los trastornos psiquiátricos más frecuentes en las personas que padecen epilepsia. Además, su frecuencia es más alta (30%) que en la media del resto de la población (15%). Otro factor que se ha relacionado más con la depresión es la evolución de la enfermedad. Así, una persona con crisis epilépticas persistentes tiene más probabilidades de sufrir una depresión que otra persona con la epilepsia bien controlada.

Las causas exactas de esta relación entre epilepsia y depresión todavía no son bien conocidas. 

Algunos posibles factores que predisponen a la depresión son:

  • El impacto emocional que supone la epilepsia.
  • La sensación de falta de control sobre las convulsiones y crisis.
  • La sobreprotección por parte de familiares y/o seres queridos.
  • El estigma social.

Ansiedad y depresión:

Los trastornos de ansiedad son, después de la depresión, los principales problemas psiquiátricos con los que se pueden encontrar las personas con epilepsia. 

La ansiedad se puede manifestar de diferentes maneras: fobia social o específica, trastorno obsesivo-compulsivo, de estrés postraumático o de pánico, entre otros. Se calcula que la ansiedad es el doble de frecuente en los pacientes con epilepsia que en el resto de la población.

Aunque hay varios factores que pueden producir ansiedad en una persona, el principal es el miedo, especialmente asociado a cuestiones que aún no han ocurrido. En las personas con epilepsia ese miedo puede ir vinculado a tener una crisis inesperada, perder el control o sufrir incontinencia. Esto puede provocar una sensación de tensión y nervios, afectando al sistema circulatorio (por ejemplo, con taquicardias), respiratorio (al hiperventilar) o gastrointestinal.

En muchos casos, los trastornos de ansiedad pueden ir acompañados de síntomas depresivos. También, al igual que en los casos de depresión, los trastornos de ansiedad en los pacientes con epilepsia aumentaron con la pandemia, principalmente relacionados con cuestiones económicas.

Epilepsia y distimia:

También conocida como trastorno depresivo persistente, la distimia es una forma más leve de depresión que puede durar años sin que la personas busque ayuda, ya que la asume como parte de su estado emocional normal.

La distimia es otra de las alteraciones emocionales más comunes en las personas con epilepsia y tan merecedora de atención médica como su hermana mayor la depresión. 

Epilepsia y trastornos del estado de ánimo: 

La alta prevalencia de los trastornos del estado de ánimo en pacientes con epilepsia muchas veces interfiere en el manejo farmacológico y psicosocial de la enfermedad. Las crisis epilépticas en la mayoría de las personas pueden controlarse con medicamentos y en ocasiones con cirugía.

De hecho, los trastornos de ánimo en la epilepsia afectan la calidad de vida y aumentan la discapacidad y por lo tanto los costos de la atención médica.  

Autor para AMENA A.C.: Carlos Yoel Castillo Valencia

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Referencias: 

Hoppe C & Elger CE. Depression in epilepsy: a critical review from a clinical perspective. Nature Rev Neurol. 2011; 7 (8): 462-472. 

D’Alessio, Luciana; Donnoli, Vicente; Kochen, Silvia. (2012) Psicosis y epilepsia: características clínicas y abordaje terapéutico.

Y esta tristeza que no tiene fin: distimia o trastorno depresivo persistente.